domingo, 5 de septiembre de 2010

Javier Pellicer: siempre amable.

Sí, ya lo sé. He tenido el blog muy olvidado, pero lo cierto es que no estaba demasiado animado para este tema de la literatura. Se daban bastantes circunstancias para ello, así que sería demasiado prolijo explicarlo; además, no quiero aburriros en exceso. Últimamente, sin embargo, he estado más activo. He recuperado la ilusión, he vuelto a escribir -ya hay varios relatos que dan buena muestra de ello- y he retomado una nueva novela que me tenía bastante loco, así que todo parece ir bien.
Javier Pellicer ha tenido, además, un gesto que he agradecido mucho. Como muchos de vosotros sabréis, Javier es colaborador habitual de Ilike magacine, donde publica, por entregas, su novela "La sombra de la luna", una historia apasionante en la que demuestra su enorme talento literario -os recomiendo, encarecidamente, su lectura-. También le han encargado la realización de entrevistas y reseñas literarias, y, para mi sospresa, la última de éstas la ha dedicado a "Los crímenes de Avignon".
Ha sido un regalo para mí, algo inesperado y sorprendente que me ha hecho esbozar una sonrisa y llenar el pecho de orgullo. Algo que, sinceramente, le agradezco de corazón.
A continuación, os dejo el enlace donde podéis descargaros la revista. Merece la pena, os lo aseguro -no por mi aparición, eh, sino por las entrevistas, los contenidos musicales y la novela de Javier-.
Aquí os lo dejo.
http://www.ilikemagazine.com/descargas/revista/ilikemagazine_numero10.zip
Nos vemos.

10 comentarios:

Víctor Morata Cortado dijo...

Hola, amigo. Estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices sobre Javier Pellicer y lo ratifico. Siempre tiene un hueco y un gesto con aquellos que le rodean y es de elogiar. Sin duda, tampoco es raro que haya dedicado un espacio a tu obra, yo haré lo propio en cuanto acabe con todo el lío de la mudanza y termine lo que tengo entre manos (igual hasta después de la boda no puedo hacer todo lo que quiero, pero bueno... la intención hay queda). Por otra parte, no te desanimes; esto es, como Javi y yo solemos decir parafraseando las palabras de MªDolores García Pastor, una carrera de fondo y no hay que desesperar. Ánimo sean cuales sean los motivos que te han llevado a ese estado.

Javier Pellicer dijo...

Me vais haréis enrojecer...
Gracias a ti, Gervasio, por permitirme entrevistarte en el anterior número y por crear ese pedazo de novela.
Y en cuanto a los bajones, todos los tenemos, va con la profesión. Para reactivarte, toma un descanso, escribe alguna locura que te haga retomar la ilusión (aunque nunca salga de tu ordenador). Como bien dice Víctor, esta carrera la ganan los resistentes, no los más rápidos.
Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Me alegro mucho de que la cosa se mueva, amigo. Mucha suerte.

JUAN dijo...

Paso a paso se llega a la meta. Felicitaciones, amigo Gervasio.Me alegro de tu vuelta. Saludos

Gervasio López dijo...

He agradecido mucho el gesto, Víctor. Me ha hecho mucha ilusión. O sea que en capilla, ¿no?. ¡Bufff! andarás como loco, con los últimos preparativos y todo eso. Menos mal que son las mujeres, en su mayor parte, las que cargan con eso. Al menos, así fue en mi caso. Seguro que lo pasaréis muy bien.
Mi más sincera enhorabuena.
Un abrazo.

Gervasio López dijo...

Haces un trabajo fantástico en la revista, Javier, y siempre tienes un gesto amable con tus amigos y compañeros. Eso es muy de agradecer, así que, sinceramente, muchas gracias.

Gervasio López dijo...

Muchas gracias a ti, Miguel. Me dista un disgusto con lo de tu blog. Menos mal que has vuelto. ¡Y con sorpresas! Será un placer disfrutar tus entradas en papel. En breve, me pongo en contacto contigo.
Un abrazo.

Gervasio López dijo...

Y yo me alegro de volver, querido Juán. Será un placer recuperar esas últimas entradas tuyas.
Un abrazo.

dario.vilas dijo...

Que recargues las pilas es una buena noticia para todos, que no podíamos disfrutar de tu pluma.
El regreso ha sido agridulce, pero espero que hayas acumulado energías, porque se te espera en muchos frentes.
Imagino que la realidad del mundo editorial habrá tenido mucho que ver con tu bajón, y lo entiendo, porque también lo viví.
Cuando no hay una gran editorial detrás, apoyando al autor con mastodónticas campañas publicitarias, lo que queda es un autor con mucha ilusión, y unos editores que la comparten, pero con los medios justos.
Víctor y Javier lo definen muy bien como carrera de fondo. Y hay que seguir corriendo sin desfallecer, porque llegaremos a la meta.
No lo dudes ni un segundo, ni te desanimes. Todo lo contrario. Entrena, lucha y verás que lo demás vuelve por sí mismo.
Bienvenido.

Gervasio López dijo...

No, Darío, mi estado de ánimo no se debía a eso, ni mucho menos. Tenía más que ver con cuestiones profesionales e incertidumbres respecto a ellas. Publicar la novela fue un completo privilegio, por el que me siento muy orgulloso, al igual que por la confianza y el apoyo que siempre me habéis mostrado.
Además, siempre preferiré una editorial pequeña, formada por amigos y gente entrañable, que un sello elefantiásico para el que únicamente sería un conjunto de cifras. Con vosotros puedo contar para un sinfin de cosas; con otra gente, no. Eso es lo que valoro en realidad.
Un abrazo, amigo (y editor)